El arte del subtitulado: 10 desafíos que enfrentan los equipos de traducción audiovisual

La comunicación audiovisual es, hoy, más fuerte que nunca. El consumidor promedio pasa 84 minutos por día viendo videos en línea, y se espera que el número crezca hasta alcanzar los 100 minutos en 2021. Para mantenerse al día con las más recientes oportunidades de trabajo, muchos traductores optan por entrar en este campo aún joven de la industria de la traducción sin estar realmente preparados. En este artículo, abordaremos los principales desafíos que un equipo de traducción enfrenta al encarar un proyecto de localización multimedia.

Un conocido me mencionó hace poco que estaba pensando en rendir una prueba de ingreso para una importante empresa internacional que buscaba subtituladores. Le dije que me parecía una gran idea, pero que no estaba al tanto de que tuviera experiencia en traducción audiovisual. Sin dudarlo, me respondió que este iba a ser su primer intento y que le parecía entretenido. Sobra decir que no aprobó el examen.

Al igual que mi colega, muchos traductores subestiman el nivel de especialización requerido para este tipo de trabajo. Y lo que es peor, muchas compañías tampoco están preparadas y desconocen el riesgo de trabajar con equipos no calificados. Para ayudar a crear conciencia sobre los matices y detalles técnicos de este campo de especialización, hemos preparado una lista de los principales asuntos con los que los expertos en subtitulación deben tratar en el día a día.

#1 Traducción interlingüística y traducción intersemiótica

La traducción interlingüística se refiere al acto de traducir un mensaje de un idioma a otro, mientras que la traducción intersemiótica implica la transferencia de sentido entre diferentes sistemas de signos o medios. Hablamos por ejemplo de marcas visuales, como las miradas o los gestos, que pueden agregar o modificar el significado de un discurso. La labor de los traductores audiovisuales combina ambos tipos de traducción, ya que debe transformar un mensaje compuesto por lenguaje hablado, sonidos e imagen, al lenguaje escrito.

#2 Restricciones de espacio

La traducción no debe ocupar más espacio en pantalla que el necesario. Para ello, existen límites establecidos con respecto al número de caracteres que debe haber en cada línea y su ubicación. El cliente generalmente proporciona estos requisitos como parte de una guía de estilo. En estas instrucciones se especifica el número máximo de líneas por subtítulo y el número máximo de caracteres por línea.

#3 Restricciones de tiempo

La traducción debe aparecer en la pantalla aproximadamente al mismo tiempo que el enunciado al que corresponde. Aquí es donde entra en juego uno de los parámetros esenciales del subtitulado: la velocidad de lectura. No importa cuán buena sea una traducción, se volverá inútil si el público no puede leer lo suficientemente rápido como para entenderla, ¿verdad?

Dependiendo del idioma y de las capacidades de lectura de la audiencia, los parámetros temporales pueden variar. Y, al igual que los lineamientos en cuanto a uso del espacio, estos también suelen estar especificados en la guía de estilo del cliente.

#4 Síntesis creativa

Teniendo tantas restricciones, a menudo resulta imposible traducir la totalidad del texto original. Los traductores audiovisuales deben entonces priorizar la información y aprender qué cortar y qué añadir para dar a los espectadores el mayor acceso posible al registro sonoro, sin apresurar su lectura ni abrumarlos. La clave para un resultado exitoso radica en el desarrollo de habilidades de síntesis creativa que le permitan al profesional transmitir el significado de manera concisa, pero manteniéndose fiel al estilo discursivo, registro, características histórico-culturales y otras peculiaridades de cada hablante.

#5 Traducción expuesta

Los espectadores están constantemente expuestos al idioma original a través del audio. Como resultado, están conscientes en todo momento de que están leyendo una traducción. Este tipo de conciencia no se da, por ejemplo, cuando leen un libro. Si además consideramos el desconocimiento que pueda tener el público sobre los aspectos técnicos del trabajo, resulta entendible que sea tan común escuchar quejas sobre los subtítulos, pero no sobre traducciones de otro tipo. Por esta razón, el objetivo principal del traductor audiovisual es la “invisibilidad” del subtítulo.

#6 Conservación de la fluidez de lectura

Cada línea de subtítulo debe actuar como una unidad de significado lo más amplia posible. Para conseguirlo, los traductores deben evitar dividir artículos o adjetivos de sus respectivos sustantivos, o dejar preposiciones aisladas en una línea separada, etc. Una vez más, el propósito de esto es naturalizar la lectura de subtítulos y hacer que la traducción sea imperceptible.

#7 Conservación del ritmo audiovisual

Cada escena en un programa de televisión o película ha sido meticulosamente planeada por mucha gente para conseguir el ritmo perfecto. Si logramos que los subtítulos se fusionen naturalmente con el ritmo audiovisual, podemos ayudar al público a olvidar que se enfrentan a una traducción y lograr que nuestro trabajo se vuelva, una vez más, “invisible”.

# 8 Sincronización con los cortes

Los traductores audiovisuales deben evitar crear subtítulos que crucen cambios de plano o de escena. Este es uno de los aspectos técnicos que más tiempo le exige al profesional, ya que el discurso atraviesa estos cortes todo el tiempo, pero es crucial para garantizar la invisibilidad de los subtítulos.

#9 Cultura contemporánea

Hay muchos tipos de textos que plantean desafíos relacionados con el lenguaje informal y la cultura contemporánea, pero tales dificultades son aún mayores al trabajar con el lenguaje oral. Los traductores audiovisuales pueden, por ejemplo, tener que subtitular una canción mientras intentan mantener su gracia, hacer que rime y asegurarse de que coincida con lo que se están mostrando en la pantalla.

#10 Exigencias técnicas

La traducción audiovisual está intrínsecamente vinculada a la tecnología. A diferencia de otros campos de especialización, donde la tecnología se convierte en un valor añadido, en este caso, es un requisito indispensable. Es frecuente encontrarse con problemas de formato, de audio y muchos más. Esto hace que el diálogo constante entre los traductores y los gestores del proyecto sea indispensable para evitar encontrarse con errores cuando ya es demasiado tarde.

Reflexiones finales

La traducción audiovisual plantea un desafío apasionante, y es alentador ver que hay tantos colegas que buscan adentrarse en ella, pero las complejidades no deben subestimarse. Para obtener las mejores traducciones posibles para sus espectadores, los clientes también deben tener esto presente y evitar contratar lingüistas no calificados. Como dijo alguna vez Donald Kendall: “El único lugar donde el éxito viene antes del trabajo es en el diccionario”.

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