¿Buscas servicios de subtitulado para tu empresa? Conoce más sobre esta técnica de traducción audiovisual

El subtitulado es una solución muy versátil para amplificar el alcance de un contenido en video y volverlo accesible a una gran cantidad de audiencias con diferentes patrones de consumo. Aquí te contamos las bases de esta técnica y sus amplias opciones de implementación.

¿Qué es el subtitulado?

La subtitulación, el subtitulaje o el subtitulado es la práctica de añadir un texto escrito a un registro en video para transmitir el contenido de los diálogos, de otros elementos lingüísticos que aparecen en la pantalla (como un cartel o un mensaje escrito en un papel), y de la pista sonora (letras de canciones, sonidos de ambiente, voces de personajes que no están en el cuadro, etc.). Debido a la exigente combinación de competencias técnicas y creativas que requiere, el subtitulado es una tarea altamente especializada que debe ser realizada por profesionales y con tecnologías y procesos específicos.

El resultado de esta práctica son los subtítulos, que es el nombre que reciben los textos que aparecen usualmente en la parte inferior de un material audiovisual y buscan replicar de forma escrita lo que se está escuchando y viendo en pantalla, ya sea en el idioma original o en otro. Para que los subtítulos puedan cumplir su función de “compañeros invisibles” del video, el subtitulador cuida cada detalle buscando que la lectura sea fluida y la asociación del texto con la imagen y el audio ocurra de manera casi automática.

¿Cuántos tipos de subtítulos hay?

Existen varias formas de clasificar los subtítulos, según se aplique un criterio lingüístico, tecnológico o vinculado a sus condiciones de producción.

Desde el punto de vista lingüístico, hablamos de subtitulación intralingüística, interlingüística o bilingüe:

  • La subtitulación intralingüística es aquella en la que el subtitulado está en la misma lengua que la del video. Se utiliza habitualmente para hacer un contenido accesible para audiencias con dificultades auditivas (subtitulado para personas sordas), para los videos de difusión en redes sociales, en los que la previsualización es sin sonido, y para los videos que serán emitidos en ambientes sin posibilidad de amplificación sonora.
  • La subtitulación interlingüística es aquella en la que el video está en un idioma y los subtítulos en otro, por lo que involucra un proceso de traducción. Es habitual en contenidos destinados al entretenimiento de audiencias masivas en múltiples países.
  • Tenemos también la subtitulación bilingüe, en la que el subtítulo también es traducido y aparece en dos idiomas a la vez, uno de los cuales puede coincidir con la lengua original del audio. Este tipo de subtitulado es útil para regiones en los que se habla más de un idioma y suele verse también, por ejemplo, en festivales de cine internacionales.

Desde el punto de vista técnico, los subtítulos pueden clasificarse en abiertos y cerrados:

  • Los subtítulos abiertos reciben su nombre de la idea de que están “abiertos para todos”: van incrustados junto con la imagen, están siempre a la vista, y no pueden desactivarse. Esta modalidad es habitual en producciones en video para audiencias homogéneas y altamente específicas (como un video corporativo) y es preferido en situaciones en las que el subtitulado reviste un carácter crítico que debe permanecer inalterable y siempre visible.
  • Los subtítulos cerrados (closed caption) son aquellos que el espectador puede elegir activar o no y también puede seleccionar el idioma, dentro de las posibilidades disponibles. Es el caso habitual de los subtítulos de los servicios de streaming, como Netflix, Amazon Prime Video, Disney+, Apple TV+ o Hulu.

Desde el punto de vista de su proceso de producción, encontramos los subtítulos anteriores (u offline) y los simultáneos o en tiempo real.

  • Los primeros son aquellos que se preparan con anticipación. Se pueden utilizar siempre que el momento del registro del video y el de su transmisión estén diferidos en el tiempo, como es el caso de películas, series, publicidad, videojuegos, videos institucionales para empresas, contenidos educativos o de capacitación, entre otros.
  • Los segundos se crean en vivo junto a la emisión de la imagen y pueden ser elaborados por humanos o por software de generación automática. Se utilizan habitualmente en transmisiones en vivo a escala internacional (como una conferencia de prensa de autoridades de organismos internacionales, ejecutivos de empresas o celebridades, o una entrega de premios de renombre mundial).

Ventajas del subtitulado en video

A la hora de contratar servicios de subtitulado, la versatilidad y los costos se posicionan como grandes ventajas. Veamos a continuación una lista de las oportunidades que ofrece esta técnica:

  • Es más económico que otras formas de traducción audiovisual porque no hay costos de grabación de voces.
  • Amplía el alcance de los contenidos incluyendo a las audiencias que experimentan dificultades auditivas.
  • Amplía el alcance de los contenidos digitales. Muchos usuarios prefieren los contenidos audiovisuales a los del formato escrito, por lo que una web con videos subtitulados y accesibles para múltiples audiencias se vuelve un recurso estratégico de comunicación y venta.
  • En la web, también mejora la experiencia del usuario al brindarle más opciones de personalización. Sobre todo en plataformas de streaming, muchos usuarios valoran contar con la opción de activar o desactivar subtítulos (incluso si el contenido está en su idioma nativo).
  • Hace a los contenidos para redes sociales más competitivos. En las redes, los videos se previsualizan automáticamente sin audio. Al sumar subtítulos, estos ayudan a la audiencia a entender el tema del video y decidir más rápido si les interesa el contenido.
  • Es una solución para difundir contenidos en video en espacios sin posibilidad de emitir audio (por ejemplo, un lugar ruidoso como una terminal de ómnibus, o muy silencioso, como una sala de espera de un centro médico).
  • Puede sumarse como complemento en videos cuya pista sonora tiene problemas técnicos de origen (registros antiguos, con ruido o mala calidad general) para hacerla más comprensible.
  • Amplía el alcance de los contenidos a personas que no son hablantes nativos de una lengua pero están tratando de aprenderla y es especialmente útil en comunidades con mucha afluencia de inmigrantes.

Límites del subtitulado

Como todas las soluciones especializadas, el subtitulado también tiene limitaciones y restricciones de aplicación. Echemos un vistazo a los casos en los que no recomendamos usarlo o bien aconsejamos consultar con su proveedor lingüístico para un análisis más detallado antes de tomar la decisión:

  • Videos para audiencias que no saben leer (niños o población analfabeta o con baja alfabetización).
  • Videos para audiencias con dificultades visuales, para las que el tamaño de la tipografía puede ser pequeño o leer de manera continuada puede resultar extenuante.
  • Videos para audiencias que tienen dificultades cognitivas que afectan su capacidad de procesar el lenguaje escrito.
  • Videos para audiencias que, por razones de índole histórico-cultural, puedan preferir el doblaje.
  • Videos instructivos en los que se demuestra cómo hacer un proceso, porque distraen a la audiencia del objetivo principal, que es ver para aprender.
  • Contenido técnico especializado. Debido a restricciones temporales (hacer coincidir el texto con la secuencia visual) y espaciales (ocupar una proporción determinada de la pantalla), el subtitulado es un ejercicio de síntesis. En casos de información técnica, en los que cada detalle es importante, es preferible el voice-over.
  • Contenido que será consumido en dispositivos de pantalla pequeña (el texto se vuelve ilegible o pasa a ocupar mucha porción de pantalla, tapando la imagen).
  • Contenidos en los que la conexión emocional con el espectador es esencial. En publicidad, por ejemplo, se opta por doblaje ya que el mensaje transmitido por una voz en idioma local genera más familiaridad y mejora la conexión con la marca.

El valor de los subtítulos para tus contenidos globales

El video gana terreno y se posiciona como el elegido por las audiencias en la web. Ya sea para su uso en branding, en publicidad o en estrategias para redes sociales, los contenidos audiovisuales tienen éxito probado para la fidelización y retención de las audiencias.

Subtitular los videos es una solución sencilla y relativamente económica para deleitar a los públicos actuales con opciones de consumo personalizadas y amplificar la llegada de la marca a audiencias nuevas. Los videos con subtítulos son útiles además para mejorar el desempeño de los contenidos de comunicación interna, como videos institucionales y con fines educativos e instructivos. Y, a medida que las organizaciones de todo el mundo toman cada vez más consciencia de la necesidad de generar materiales inclusivos, subtitular videos para personas sordas puede ser un gran paso hacia la accesibilidad.

¿Qué tener en cuenta al contratar a un proveedor de subtitulado?

Al tratarse de una tarea altamente especializada, el subtitulado debe ser realizado por profesionales que reúnan las competencias técnicas, tecnológicas y creativas necesarias para un resultado impecable. Elegir a un proveedor de servicios lingüísticos calificado y con experiencia en la industria es fundamental.

Para asegurarnos de que estamos trabajando con el socio indicado, debemos verificar:

  • que cuente con profesionales especializados en traducción audiovisual, que conozcan el lenguaje y la cultura del público meta y que tenga experiencia en la temática del video y el género audiovisual a transformar.
  • que cuente con software especializado que le permita adaptarse a las necesidades y parámetros técnicos de cualquier industria.
  • que cuente con procesos de calidad certificados con normas ISO para asegurar no solo la calidad de los procesos, sino también la calificación de los profesionales involucrados en ellos.
  • que cuente con una operatoria liderada por un gestor de proyectos que actúe como punto de contacto con el cliente y vele porque el producto final cumpla con los requerimientos del cliente en cuanto a calidad técnica, tiempos de entrega y presupuesto asignado.

Pensamientos finales

Como pudimos ver a lo largo del artículo, el subtitulado es una técnica altamente compleja que involucra gran cantidad de parámetros creativos y técnicos para su correcta realización. El resultado es un recurso de gran valor y versatilidad que permite a las organizaciones mejorar el desempeño de sus contenidos y ampliar su llegada públicos nuevos.

El objetivo de un subtítulo, se dice en la industria, es que sea “invisible”: que acompañe el video y se integre en el ritmo del relato visual y sonoro de manera imperceptible para el espectador. Esta tan deseada “invisibilidad” depende de un gran andamiaje que combina talento experto, tecnologías especializadas, procesos probados y una gestión coordinada que asegure entregas a tiempo, en presupuesto y con la máxima calidad.

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