El arte de subtitular: 10 desafíos de un equipo de traducción audiovisual

por Bruno Rotondo

La comunicación a través de medios audiovisuales es, hoy, más fuerte que nunca. Para mantenerse en la cresta de la ola, son muchos los traductores que deciden incursionar en esta arista tan joven de la traducción sin contar con el conocimiento necesario.

El arte de subtitular

Un colega me mencionó recientemente que pensaba realizar la prueba de ingreso para una importante empresa internacional que buscaba subtituladores. Le dije que me parecía una excelente idea pero que no estaba al tanto de que se dedicara a la traducción audiovisual y, sin escrúpulos, admitió que no lo había hecho jamás, simplemente creía que podría ser entretenido. Demás está decir que no pasó la prueba de ingreso. Sin embargo, son muchos los traductores como él que subestiman la especialidad y también son muchas las compañías poco especializadas que no detectan este riesgo.

Aquí veremos algunos de los desafíos principales con los que un equipo de traducción audiovisual se topa día a día:

1. Traducción expuesta

La traducción debe aparecer en pantalla durante el tiempo que dure su equivalente oral. Aquí es donde entra en juego uno de los parámetros esenciales del subtitulado: la velocidad de lectura. De nada sirve redactar la traducción perfecta si los espectadores no llegan a leerla, ¿no es así?

2. Restricciones temporales

La traducción debe aparecer en pantalla durante el tiempo que dure su equivalente oral. Aquí es donde entra en juego uno de los parámetros esenciales del subtitulado: la velocidad de lectura. De nada sirve redactar la traducción perfecta si los espectadores no llegan a leerla, ¿no es así?

3. Restricciones espaciales

La traducción no debe cubrir más pantalla de lo necesario. Esto deriva en limitaciones de cantidad de caracteres por línea y de ubicación dentro de la pantalla.

4. Poder de síntesis

La consecuencia de ser un tipo de traducción con tantas restricciones está en que difícilmente se pueda traducir la totalidad del texto original. El traductor audiovisual debe saber priorizar la información y limitarse a traducir solo lo necesario para transmitir el mensaje sin cubrir la pantalla de texto ni forzar al espectador a leer a toda velocidad.

5. Preservación de la fluidez de lectura

Es importante que cada línea del subtítulo contenga una unidad semántica o de significado lo más amplia posible. Es decir, el traductor deberá evitar separar artículos o adjetivos de sus respectivos sustantivos, dejar preposiciones aisladas, etc. Una vez más, esta es una medida que pretende naturalizar la lectura del subtítulo para invisibilizar la traducción.

6. Traducción intersemiótica e interlingüistica

El traductor audiovisual no se limita a traducir un mensaje de un idioma a otro, sino que también debe contemplar que está mutando el mensaje del sistema oral al escrito. Como si esto fuera poco, tenemos además indicios visuales, como pueden ser ciertos gestos o miradas, que también tienen el potencial de incidir sobre el mensaje.

7. Cultura contemporánea

Son muchos los tipos de texto que presentan el desafío del lenguaje informal y la cultura contemporánea, pero esa dificultad se acrecienta en el lenguaje oral. El traductor audiovisual deberá, por ejemplo, subtitular una canción para que mantenga la gracia, rime y se condiga con la imagen en pantalla a la vez.

8. Preservación del ritmo audiovisual

Cada escena de una serie o película fue meticulosamente trabajada por infinidad de personas para alcanzar el ritmo perfecto. Si logramos que los subtítulos se incorporen naturalmente al ritmo audiovisual, podemos llegar a conseguir que el espectador se olvide de que se encuentra ante una traducción y lograremos invisibilizar nuestro trabajo.

9. Sincronización con los cortes

El traductor deberá evitar que los subtítulos crucen cambios de plano y de escena con impunidad. Este es uno de los aspectos técnicos que más tiempo le demanda al profesional, pero es vital para garantizar la invisibilidad del subtítulo.

10. Soporte técnico

La traducción audiovisual se encuentra intrínsecamente relacionada con la tecnología. A diferencia de otros tipos de traducción en los que la tecnología es un valor agregado, en este caso es un requisito indispensable. Es frecuente toparse con problemas de formato, de audio y muchos más. Esto hace que el diálogo constante entre los traductores y el jefe del proyecto sea indispensable para evitar toparse con los errores cuando ya es demasiado tarde.

La traducción audiovisual representa un desafío apasionante y es alentador que sean tantos los colegas que deciden incursionar en ella, pero es importante no subestimarla. Parafraseando a Donald Kendall: “El único lugar en el que el éxito llega antes que la formación y el trabajo es en el diccionario.” Comprender esto es importante también para el cliente, quien deberá cuidar de no poner su trabajo en manos inexpertas.